Los Días Malos Son Inevitables

Uno de los conceptos erróneos acerca del entrenamiento de resistencia con pesas, es que eventualmente uno va a llegar a un punto en donde no va haber días malos. La asunción dice que a medida que uno gana fuerza, el trabajo se hace más fácil.

Si no hubiera días malos, entonces cómo sabríamos que se siente un día bueno?

Les tengo malas noticias amigos, el trabajo nunca se torna realmente fácil. Incluso, me atrevería a decir que entre más experiencia, el trabajo se hace más difícil. Es más desafiante ganar fuerza cuando uno ya es fuerte. Por ejemplo, un principiante va a progresar en su fuerza independientemente de lo que haga. Pero al pasar esta etapa, las ganancias van a empezar a expirar, y va haber un punto en el cual hay que cambiar de estrategia para poder seguir avanzando. La verdadera fuerza bruta requiere una inversión significativa de esfuerzo y tiempo.

En la larga travesía para ganar fuerza, es de suma importancia que se entienda que va haber días malos. Es algo totalmente inevitable. La persona que diga lo contrario, es simplemente un ignorante. No tengo miedo de admitir que he fallado en varios intentos para lograr obtener fuerza pura. También soy humano y tengo días malos en este mundo real, igual que muchas personas más.

Lo que tienes que hacer cuando lleguen esos días es lo siguiente:

1. No Entres en Pánico

Primero que todo, no debes asustarte. Es normal, somos humanos. Lo peor que uno puede hacer con un mal día es hacer que se convierta en una mala semana. En lugar de insistir en el problema, hay que trata de seguir hacia adelante no importa cómo. Cada día es un nuevo día y puede traer cosas totalmente inesperadas. No importa lo malo que sea tu día, siéntete afortunado que tienes una oportunidad nueva al día siguiente para empezar de todo de nuevo. No todas las personas corren con la misma suerte.

2. Sigue Hacia Adelante

Como sabemos que los días malos son inevitables, no deberían ser una sorpresa. No dejes que te agarren fuera de base. Si tienes metas importantes que cumplir, tienes que seguir hacia adelante para poder alcanzarlas. Un día malo es solo temporario. No debe tornarse permanente a menos que lo dejes.

3. Toma Un Día de Descanso

Muchas veces pensamos que entre más ejercicio realizamos va a ser mucho mejor. Hay momentos en la vida que es necesario no hacer ejercicio de ninguna clase. Poniendo mi propio ejemplo, siempre he hecho algo de ejercicio físico regularmente por años. Pero no quiere decir que si me tomo un día libre voy a perder todo lo que tanto trabajo duro me ha costado. Es más, algunos de mis mejores días de entrenamiento han llegado después que me he obligado a mí mismo a tener unos cuantos días de descanso.

Recuerda: no te ahogues en tu propia lástima. Vuelve a pararte y sigue hacia adelante. Nadie dijo que la vida sería fácil.

Tienes que luchar a través de algunos días malos para ganar los mejores días de tu vida.

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