La Disciplina de Mantenerse Fuerte con el Entrenamiento

Cuando uno empieza por primera vez en el gimnasio, CrossFit o a utilizar un programa de entrenamiento de resistencia con pesas, la motivación se mantiene por todo lo alto. Esto es un proceso normal que ocurre en otros aspectos de la vida cuando se realiza algo nuevo, y con el ejercicio físico también. El entrenamiento es excitante, productivo, gratificante y la mayoría del tiempo te recompensa con resultados inmediatos.

Me acuerdo cuando empecé por primera vez entrenando en mi casa haciendo lagartijas y curl de bíceps con un juego de mancuernas ajustables. Simplemente era algo que hacía todos los días como una avalancha. Cuando uno es principiante, no es para nada difícil mantenerse motivado. Uno tiene todo el tiempo y las energías para seguir cada día.

Luego ocurre algo curioso. Al pasar algunos años bajo la barra y haciendo ejercicio físico, la transición de principiante a levantador intermedio hace su efecto. Ya no hay tantos PR’s o “records personales” como suelen llamarles muchas personas. El tiempo de entrenamiento no está disponible siempre, y a medida que sigues avanzando, tu fuerza se convierte en menos poderosa, y las altas y bajas con el entrenamiento comienza aparecer, igual que la frustración.

A medida que esta transición ocurre, la mayoría de los levantadores empiezan a perder la motivación, el propósito y la recompensa del entrenamiento. Todo es como si se desvaneciera poco a poco. El entrenamiento ya toma a formar parte de algo de segunda mano, y la inflamación y los dolores de repente comienzan a ser más pronunciados. Este es el proceso normal del entrenamiento.

Aquí es donde la mayoría de los levantadores deciden retirarse por un tiempo. Esto es realmente desafortunado, porque durante esta transición de intermedio y eventualmente avanzado, es donde realmente se aprenden las lecciones más importantes del entrenamiento y de mantenerse fuerte. Lecciones que van desde la técnica correcta, metodología de programación, hasta la perseverancia y dureza mental. Si te mantienes entrenando durante es delicado proceso, vas a fortalecer tu cuerpo, pero también vas a fortalecer tu mente y tu espíritu a un nivel muy poderoso.

Algo que tengo que mencionar es que cuando hablo de levantadores principiantes, intermedios y avanzados, me refiero específicamente a los años que uno tiene entrenando de forma consecutiva, y esto no tiene nada que ver con la fuerza de la persona. Creo que muchos principiantes (1-3 años de entrenamiento) se encuentran o gozan de una alto nivel de fuerza en comparación con algunos veteranos, y muchas veces suelen considerarse avanzados por este hecho de simple fuerza. Cuando eres principiante y piensas que porque levantas una gran carga ya eres avanzado, estas cometiendo un grave error que te va desilusionar cuando los obstáculos comienzan aparecer.

Ahora bien, cómo continuar progresando como levantador serio cuando la vida se vuelve dura, el progreso es lento, cuando el estrés abunda por todos lados y tu motivación anda por el piso? Aquí es donde la DISCIPLINA entre en juego. Algo de lo que hablo mucho en mis artículos. La disciplina no se mantiene en las mismas variables que la motivación, interés y excitación. La disciplina se puede mantener cuando las otras piezas del rompecabezas están en desorden o cuando las cosas no son tan fáciles con tu vida. Este valor de la disciplina fortalece otras áreas de tu vida más allá del simple entrenamiento, y personalmente creo que si practicas la disciplina del ejercicio físico, va afectar positivamente tu vida entera. Como dije anteriormente, te va a fortalecer la mente y el espíritu a un nivel superior. Esto se llama fuerza.

Así que recuerda siempre: disciplina sobre motivación. Este es el secreto para progresar.

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